Los pobres, la pobreza y el pobrismo: Criticas al paradigma Socialista de la Miseria

¿Será el pobre responsable de ser pobre?

Políticos, religiosos y organismos internacionales llevan décadas, siglos, sino milenios regalando comida, medicamentos y ropa en una suerte de redistribución piadosa y solidaria de la riqueza para ganarle a la pobreza y sin embargo ésta no deja de existir y expandirse. El socialismo como modelo pensado desde la solidaridad, la inclusión y la igualdad es a todas luces cuna de toda desgracia socio-económica conocida por la humanidad. Quizás eso nos conduce a pensar que la solidaridad al pobre y al necesitado no fue ni serán nunca los medios para aliviar sus pesares. No importa cuántas dadivas, planes, beneficios, ayudas y donaciones  reciba alguien, el pobre después de recibir las dones de la distribución “gratuita y compasiva” sigue siendo pobre. En el Chaco y en África sigue habiendo niños que fallecen de hambre. Claramente la solidaridad es más una moda que una solución real a la miseria.

El discurso populista es el discurso por excelencia que apunta a positivizar la pobreza y naturalizar la miseria

LOS PARADIGMAS DE LA POBREZA

No existen soluciones imposibles, existen problemas mal planteados, o sea paradigmas erróneos a la hora de delimitar un problema y hallarle una solución. El paradigma desde el cual se plantea un problema brinda de antemano técnicas, métodos y formas de abordajes diferentes. Un ejemplo de ello es la medicina. Si abordáramos enfermedades graves desde el paradigma de la magia, el mito y las creencias nunca hubiéramos superado la difteria, el sarampión, la poliomielitis o la fiebre tifoidea. Dichas patologías encontraron solución en los métodos de la medicina moderna, no en el de las creencias populares. Mismo cortocircuito paradigmático sucede con el abordaje de la pobreza.

El socialismo siempre propone que la pobreza es el resultado de la concentración de la riqueza, la explotación capitalista por la obtención de plusvalía y el sometimiento de una clase social privilegiada sobre otra oprimida. La solución según este paradigma seria mayor solidaridad distributiva e igualdad social para crear inclusión y así superar la miseria y el hambre en el mundo. Peor aún. Consideran que regalar dinero a los pobres los sacara de esa condición y bien sabemos que solucionar un síntoma no es curar la enfermedad. Distribuir riquezas no supone solucionar la pobreza porque ésta es más que solo déficit económico. La carencia material de la pobreza es solo un síntoma de un problema que indudablemente encuentra sus raíces en otros acervos más profundos.

El paradigma que propone la izquierda progresista no cuestiona factores socio-culturales y psicológicos desde los cuales el pobre es cada vez más pobre, solo se dedica a contrapolar enemigos externos a la pobreza como la oligarquía, el imperialismo, el eurocentrismo, etc. liberando al sujeto pobre de su responsabilidad de ser pobre.

El populismo hundió al 90% de Venezuela en la miseria ¿Acaso se dejaron conquistar con la fantasía populista del TODO GRATIS SIN ESFUERZO?

EL POBRISMO Y LA CULTURA DE LA MISERIA

¿No será que es necesario interpelar a la pobreza desde la pobreza misma? El pobre a lo mejor es responsable de sus propias miserias. En la era de la desrresponsabilización, en la que la culpa de los fracasos de una persona o un colectivo son atribuidos a otros sin asumir ningún grado de responsabilidad sobre el problema, es fácil culpar a factores económicos, políticos, sociales, etc. antes de dar cuenta el grado de incumbencia que se tiene sobre dicho problema ¿No habrán acaso factores psicológicos y culturales que aún no han sido puesto en tela de Juicio?

LOS INGREDIENTES EN LA RECETA DE LA MISERIA

Imaginemos a una persona X. A esta le sumamos una pésima educación financiera, actitudes conformistas, holgazanas y mediocres, muy poca noción en planificación familiar sostenible y todo esto en un rebosante caldo de envidia, resentimiento y odio al éxito ajeno. La receta está servida. Esa persona indudablemente se volverá paulatinamente más pobre, sin importar en que escalafón de las clases sociales haya surgido, y la sumatoria de todos estos factores es el plato fuerte de donde se alimenta el socialismo, el populismo y por lo tanto, todos aquellos que lucran de la miseria.

Si la cultura de la pobreza no existiera, tampoco veríamos surgir a los charlatanes que viven y se enriquecen de ésta. Y no hablo ya en este punto de una pobreza material, sino cultural e idiosincrásica que, apoyado en factores psicológicos, conduce a la miseria económica y que posibilita a la politiquería socialista sacar a relucir su circo de corrupción con botarga de hidalguía, altruismo y filantropía.

LA POBREZA Y SU SEMIOLOGIA

Para ser específico, según mi experiencia de vida, he dado cuenta que existen al menos 4 aspectos decisivos que no son interpelados pero que están presentes, en mayor o menor medida, entre la gente pobre:

  • EL DESPILFARRO MONETARIO DADA UNA ESCASA EDUCACIÓN FINANCIERA: El endeudamiento en todo cuanto crédito les sea posible alcanzar para gastarlo en cosas poco productivas como alcohol, sexo, drogas, bienes y servicios innecesarios, etc. es parte de su cotidianeidad. El gasto de recursos para placeres inmediatos es su filosofía económica. Desconocen la práctica del ahorro aun pudiendo hacerlo. No extraña entonces que cuando diferentes gobiernos latinoamericanos anuncian el agrandamiento del gasto y la deuda pública es recibido con júbilo y elogios por un gran sector de la sociedad que alienta el keynesianismo puro y duro.
  • LA HOLGAZANERÍA CONFORMISTA Y LAS ASPIRACIONES MEDIOCRES: El espíritu inquietamente emprendedor, con iniciativas y proyectos no forma parte del pensamiento pobrista. Muchos se conforman con trabajar solo y a penas para cubrir algunas necesidades y claramente trabajan menos cuando son asistidos estatalmente con su solidaridad. Y son así porque no tienen aspiraciones futuras. Solo les interesa los placeres frívolos e inmediatos, no construirse grandes ideales a alcanzar.
  • MUY POCA PLANIFICACIÓN FAMILIAR: Seamos sinceros, las clases sociales más pobres son donde se dan la mayor tasa de hijos por madre. Te lo explico de otra forma. Las provincias de Santiago del Estero, Chaco, Formosa y Misiones presentan todos los años las tasas más altas de natalidad por cada 1000 habitantes y yo te pregunto ¿Cuáles crees que son las provincias más pobres del país? La irresponsabilidad reproductiva lleva justamente a que todo recurso económico sea siempre poco.
  • ENVIDIA Y RESENTIMIENTO: Sentimientos que parten de la frustración psicológica no elaborada que no les permite crecer, solo los ata a regodearse en una amargura insoportable, odiando el éxito ajeno, culpando a otros por sus peripecias y no llegando a entender nunca el grado de responsabilidad que tienen ellos mismos de sus problemas. Este es el ingrediente ideal en el reclutamiento adoctrinador en principios socialistas. El discurso de la izquierda revolucionaria en sí mismo no sirve, si no que necesita que previamente en la sociedad existan individuos con odio, envidia, y angustias no elaboradas sanamente. No es que estos discursos los volvieron así, ya eran así y de ello se valen para proponer sus ideales empobrecedores cuando se difunden en los medios de comunicación y las escuelas.

En resumen. Lo que necesitan los pobres no son más beneficios y más ayudas estatales, sino requieren cambiar de raíz su pensamiento conformista, mediocre, resentido e irresponsable.

Este Libro de Damián Quilici es un texto importante a la hora de naturalizar la pobreza, normalizar la delincuencia, el desfalco, la reproducción irresponsable y la holgazanería. Texto que sostiene y reproduce el pobrismo sin cuestionar la pobreza y sus motivos intrínsecos

NO ES FASCISMO, ES SENTIDO COMUN

Y claro. En este punto me dirán que yo no soy nadie en especial para decirles a los demás como vivir sus vidas, como gastar su dinero ni mucho menos decidir cuantos hijos pueden llegar a tener. Perfecto. Obvio que cada quien es dueño de ser y hacer de sí mismo y de sus recursos lo que se le plazca, el problema es que cuando al pobre le falta dinero para gastarlo en más vicios, “altas llantas” y una cantidad desequilibrada de hijos, sale a pedir más dinero al Estado, mas beneficios y programas sociales, y ¿De dónde saca el Estado para darle al pobre? Sin duda que la irresponsabilidad y el despilfarro de los pobres lo pagan las personas que trabajamos y que obligadamente somos explotados fiscalmente, razón por la cual sí tenemos el derecho a sugerir al menos lo que debería hacer el pobre para dejar de vivir a costilla del verdadero sector productivo del país. Es fácil parasitar el trabajo ajeno ¿Verdad?,

Como reza Tipito Enojado, YouTuber Liberal Argentino, “No tenemos mala educación por ser pobres, somos pobres por tener mala educación”, peor aún si la única educación pública que nos queda solo es un circo morboso de  dogmas socialista que solo alientan el odio disfrazado de igualdad y de delincuencia camuflada en Justicia Social, tema que podríamos tratar en otro artículo.

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